Hablemos de besos

Hoy es el día Internacional del beso y estoy un poco reflexiva, como buena cáncer las emociones me ganan y besar es una emoción muy visceral.

Un beso, para mí, es la expresión más íntima de amor, y no solo de amor romántico tal y como lo entendemos, hay tantas formas de besar como formas de amor.

Dejemos a un lado el beso de un saludo, porque es un beso frío que damos por protocolo, sin emoción alguna más que la de cortesía.

Hablemos de los besos de verdad, de los que te llegan al alma;

Ese primer beso, con esa primera persona que te ha despertado cosquillas en la barriga, tímido y avergonzado, o quizás atrevido y deseoso de experiencias nuevas, pero que siempre quedará guardado en nuestro recuerdo, como esa primera vez de otras tantas muchas, donde lo importante no es con quien ocurrió, sino que simplemente ocurrió.

Ese beso dulce, en la mejilla, que recibimos de esa persona con el pelo blanco y arrugas en su piel, que huele a jazmín, a mimbre y a recuerdo, que en tan solo unos segundos, nos da paz, seguridad y amor infinito e incondicional, de la manera en que sólo una abuela, sabe hacerlo.

Ese beso apasionado que damos a esa persona que nos despierta nuestros deseos más primarios, que saboreamos lentamente, entreteniéndonos en cada milímetro de sus labios y extendiéndolo al resto de su cuerpo que nos pide a gritos muchos besos más.

El beso en la frente, que dice cuídate, te quiero o estoy aquí, de esa persona que daría la vida por nosotros en cualquier situación, haciéndonos sentir importantes y valorados, queridos y amados, creo que hay pocas sensaciones más bonitas en el mundo.

O ese beso de despedida, que se alarga y se aferra queriendo evitar lo inevitable, que dice adiós, pero a la vez dice te quiero, que es mezcla de pena y felicidad.

Y mi favorito, ese beso que huele a piel, que das y repites mil veces en un minuto, que exprimes de sensaciones tan fuertes, que crees que te estallará el corazón porque crees que no puede haber más amor en él. Ese beso desde lo más adentro de tu ser, para esa personita que invade tu mundo, tu esencia y todo tu ser que hace que el amor sea tan realmente puto e incondicional que llegue incluso más allá de la vida. Porque sí, para mí el beso preferido es el que doy como madre a ese pedacito de mí.

Y me dejo atrás otros muchos tipos de besos, porque hay tantos tipos de besos como formas de amar. 

 Dime ¿Cuál es tu beso preferido?.

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